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Festival de Cine de San Sebastián 2015: Cobertura mediática del certamen hispánico de cine más importante

La 63ª edición pretendía lucir por su arte hispano propio y no tanto por la presencia de grandes estrellas internacionales. #Tendencias #Festival #Cine y #Famosos son palabras clave para describir la cobertura mediática del evento. Zoom sobre los momentos esenciales de uno de los cuatro mayores certámenes europeos… Una manera de explorar cómo la prensa digital española (El País, El Mundo) ha cubierto el Festival Internacional de San Sebastián este año.

Fachada del Audiorio Kursaal

El Festival de cine de San Sebastián (FSS) es un evento anual celebrado en la ciudad vasca desde 1953. Es el festival de cine más famoso e importante que se celebra en España y en los otros países de habla hispana. Del 18 al 26 de septiembre de 2015, tuvo lugar la 63a edición del festival. ¿Qué imagen se da de este concurso “de categoría A” en la prensa digital de influencia (ElPais.com y ElMundo.es)? A partir de los momentos más significativos del evento se podr­á apreciar las similitudes y diferencias entre los dos medios y aclarar lo siguiente: ¿A qué tipo de informaciones prefiere dar relieve la prensa para que sus lectores tengan cierta visión del festival?

15 artículos en El País y 13 artículos en El Mundo han permitido responder a la pregunta. Los artículos se han publicado durante el inicio y los finales del festival. Por lo tanto, cada día permite dar cuenta de una comparación en la aproximación de los dos periódicos.

Presentación del festival: similitudes y contradicciones

El día 17 de septiembre, víspera de la inauguración, se notan similitudes en los dos medios: cada uno publica un artículo referido al Festival. El Mundo acude a la agencia EFE en San Sebastián para la información general de la edición 2015 y en El País redactan ya sus habituales periodistas culturales, pero desde Madrid todavía. Esos dos primeros artículos dan el tono en el que se va a tratar el acontecimiento los diez próximos días. El País opta por subrayar en el título la apuesta “hispana” de la edición, mientras que El Mundo quiere convencernos de que a pesar de la falta de estrellas hollywoodienses, la edición tendrá igualmente su toque glamuroso.

El día siguiente, es sorprente ver que Gregorio Belinchón, periodista para El País, retoma el mismo artículo a pocas horas de intervalo. La versión papel publica un artículo el 17 de septiembre, pero en la versión digital han decidido publicarlo dos veces. Solo cambian algunas frases, el título y el lugar de publicación. Darío Prieto del Mundo utiliza datos revelados por José Luis Rebordinos (director del festival) en una entrevista para añadir más información y expectativas que no habíamos tenido hasta el momento de la apertura; como por ejemplo que era “un año con una programación muy heterogénea, con mucho cine de género (…)”.

Después de haber presentado al lector lo que le esperaba esos días de ceremonia, centrémonos en tres de los momentos clave del festival. Unos momentos que se han vivido de manera similar en los dos medios y que nos han llevado a pensar que lo cultural de un festival de cine no abarca solamente al aspecto cinematográfico sino también su ambiente festivo.

El momento significativo de la inauguración ha sido la presentación de la última película de Alejandro Amenábar: Represión. Los dos medios aprovechan para hacer sus primeras críticas. Parece ser que no ha sido su mejor película. El Mundo la califica de “triste equivocación” y El País de simplemente “buena”. No obstante, podemos apuntar una contradicción entre los dos periódicos: cuando uno afirma que el director, aún desconocido, hizo su debut 20 años atrás durante el festival, el otro asegura que es la primera vez que Amenábar pisa la alfombra roja de San Sebastián. Parece claro que su objetivo era que percibiéramos el festival de una manera concreta, pero en esa ocasión, los dos se arriesgan a una pérdida de credibilidad.

Al considerar ahora el final del festival, los días 25 y 26 de septiembre tratan de la esperadísima llegada de Emily Watson, actriz internacional a la que se le iba a entregar un Premio especial (“Premio Donostia”). Retratan su recorrido y explican por qué se le dedica el Premio. Su presencia y su recompensa forman parte de uno de los momentos clave de la edición de este año, ya que incluso la referencia a la actriz remonta a meses anteriores en los dos periódicos.

El día 26 corresponde además a la clausura del evento en la que resalta la rutina periodística festivalera. Los periodistas enviados especiales deben de dar su opinión del ambiente general de la edición y presentar el palmarés. El Mundo, la noche misma del cierre, recopila los vencedores del festival y ahí cierra el tema del FSS. Deciden también tratarlo desde el punto de vista de la moda con una galería de fotografías en la que se considera San Sebastián “más chic” que los Premios Goya. El día siguiente, Carlos Boyero, famoso crítico de cine para El País, hace el mismo trabajo, pero de manera mucho más personal. Además, no terminan con el tema hasta 3 días después, el 29.

Dos fórmulas para afrontar un festival de cine

Dos “fórmulas”, sí, aunque la manera de abordar la apertura y el cierre es semejante. No es algo anormal, ya que son informaciones fundamentales que el lector necesita para enterarse de la competición. El País lo trata como un tema de actualidad dentro de lo cultural. El objetivo debe de ser atraer a la mayoría de visitantes. El Mundo apuesta más por entrevistas con títulos llamativos que inician una especie de diálogo con el lector: el título es una cita de la entrevista, y no siempre tiene que ver con su tema principal. Anunciar el Festival de San Sebastián en la prensa digital es un ritual porque forma parte de una costumbre nacional que no puede pasar desapercibida. Enviar periodistas culturales a cubrir el evento es importante, primero porque ven en el acto las películas y dan su opinión de manera natural. Permite también la transcripción casi inmediata de la actualidad y de sus sentimientos, lo que convierte el periódico en una especie de blog o “carné de viaje”. Es un aspecto que recalca más bien El Mundo. Y nos parece destacable porque es una forma de escribir más atractiva y cercana al lector.

Un evento de la industria cultural

Ninguno de los dos medios pretende presentar el FSS como una actividad cultural elitista. Al contrario, las entrevistas, fotografías y videos nos permiten ver el festival como un entretenimiento. Está claro que no se quita el profesionalismo de los redactores, pero se evidencia que el festival es un producto de la industria cultural donde la importancia del presupuesto y la presencia de estrellas son esenciales para su brillo. Nos damos cuenta que cada consumidor de cultura tiene un cebo con el cual llamarle la atención. Tanto en El País como en El Mundo, las críticas cinematográficas durante los 9 días de celebración tienen un espacio menor; se privilegian las publicaciones sintéticas poniendo de relieve los protagonistas de la fiesta. El acercamiento mediático a este tipo de acontecimiento nos lleva a la conclusión de que de la prensa generalista, de “festival de cine” conserva sobre todo la palabra “festival”– que según la raíz implica directamente una noción de fiesta.

Joanne Navarro.

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