America Latina/Identidades culturales y política en Latino América

Argentina: La Voz de La Mujer librepensadora

A finales del siglo XIX, la Argentina moderna conoció sus primeros gritos de contestaciones por parte de las mujeres. Unas mujeres trabajadoras que habían tomado conciencia de su explotación en el ámbito laboral y en el ámbito privado también. Esas protestas, que se inscriben en el marco de las luchas sociales, al entrar en el siglo XX han evolucionado hacia una reivindicación interclasista de derechos políticos. El Centenario ha sido también motivo para resaltar las convicciones feministas, aunque en aquel momento (1910) podía parecer un problema secundario en un joven país en pleno auge económico. Y en el caso del Bicentenario, se ha aprovechado los festejos para hacer un balance de la evolución de la posición de la mujer argentina en 100 años.

Un feminismo precursor

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Cartel de la pelicula de Laura Mañá

Esta etapa fundadora de la conciencia feminista es el tema principal de la película de la directora española Laura Mañá, que estrenó en el 2010: Ni dios, ni patrón, ni marido. La película narra las primicias de la rebelión obrera femenina a través de Virginia Bolten, un personaje importante para la historia feminista argentina, ya que fue una activista por los derechos de la mujer. Asimismo, con la ayuda de tres obreras de una fábrica textil, iniciará el diario La Voz de la Mujer, que intentará concienciar a trabajadoras y mujeres de todas las clases sociales sobre la sumisión y la explotación de género. Esta acción revolucionaria les causará problemas con la policía, con los propietarios de la fábrica y con los hombres en general. El diario, que tenía como lema el titulo de la película, fue publicado en Buenos Aires, entre enero de 1896 y enero de 1897. Defendía unas ideas feministas dentro de la ideología anarco-comunista. Sin embargo, el filme refleja también el conflicto interno al movimiento anarquista. En efecto, Virginia reprocha a los hombres pelear solo por sus libertades de varones dejando de lado la condición de sus “compañeras”. Ellos ven esa lucha feminista como un capricho burgués para dividir la “verdadera lucha social”. Las publicaciones llamaban a sus lectoras a luchar por sus derechos obreros, actuando contra esa opresión masculina que vivían tanto en el hogar como en el trabajo.

Para volver a la película, tenemos que decir que no se centra demasiado en el fondo de la ideología llevada por Virginia Bolten. Lo dramático pasa por encima del discurso histórico, lo que puede perder al telespectador expectativo de más detalles referentes a esa corriente. Pero esta iniciativa de estrenar en 2010 un filme protagonizado por mujeres activistas no es anodina y entra en resonancia con las celebraciones del Bicentenario de la Independencia Argentina, que homenajeó a su vez el Centenario del Primer Congreso Femenino Internacional.

El eco contestatario de la inferioridad de la mujer

Si entramos ahora en pleno siglo XX, hacemos constar que el Código Civil sancionaba la inferioridad jurídica de la mujer alejándola del derecho a la ciudadanía que también merecían por sus acciones por la Patria. Las más letradas adhirieron a un feminismo socialista que denominaban “feminismo de las librepensadoras”. Se había puesto en marcha una verdadera conciencia en la que reclamaban principalmente la eliminación de la inferioridad civil, la obtención de mayor educación, el auxilio a las madres desvalidas y la cuestión del sufragio. Esas cuestiones fueron tratadas en el Primer Congreso Femenino Internacional que tuvo lugar en Buenos Aires entre el 18 y 23 de mayo de 1910 como parte de los actos de homenaje al Centenario de la Revolución de Mayo. Este Congreso lo organizó la Asociación Universitarias Argentinas, entre lo cual se reunieron médicas, educadoras, escritoras y activistas del movimiento feminista. Podemos destacar a la secretaria general, la doctora Julieta Lanteri, una inmigrante italiana que fue la primera mujer en sufragar en el país. Lo hizo el 23 de noviembre de 1911, cuando todavía faltaban 36 años para la sanción del voto femenino en Argentina. Obtuvo la carta de ciudadanía gracias a su estado de inmigrante, fundó el Partido Feminista Nacional y fue candidata a Diputada en 1919. El evento contó con 185 adherentes entre personas e instituciones, destacándose las delegaciones de asociaciones chilenas, paraguayas, uruguayas y de varios países europeos, y artistas feministas de renombre internacional. Esos 6 días permitieron tratar numerosos temas entorno a la mujer, la madre y el niño. Pero se puede recalcar 3 grandes ejes que las participantes querían enfocar e intentar resolver. El primer objetivo era formar lazos de unión entre todas las mujeres del mundo, además de vincularlas, independientemente de su posición social, con un pensamiento común que se resume en: la educación e instrucción femenina, la evolución de las ideas que fortalezcan su naturaleza, eleven su pensamiento y su voluntad en beneficio de la familia, para el mejoramiento de la sociedad. Y para terminar, querían modificar los prejuicios tratando de mejorar la situación social de muchas mujeres, exponiendo su pensamiento y su labor para poner de relieve las diversas fases de la actividad femenina y establecer las consecuencias de su influencia en el hogar y de su condición profesional.

Las conclusiones aprobadas en el Congreso se referían a la igualdad de derechos civiles y jurídicos y al divorcio absoluto. Las discusiones referidas a esos temas fueron muy agitas, según las actas.

Así que las mujeres quisieron aprovechar las celebraciones del Centenario argentino para también rendir un homenaje a la gloriosa fecha de la independencia de su Patria. El Primer Congreso Femenino Internacional de 1910 constituye un pilar en el programa feminista de la Argentina.

Resonancia del Primer Congreso en el Bicentenario de 2010

En el marco de las actividades programadas para el Bicentenario de la Nación Argentina, se ha rendido homenaje al personaje de Julieta Lanteri y al Primer Congreso a través de conferencias y exposiciones de libre acceso en el Complejo Municipal San Francisco, en Berazategui, ciudad del sur del Gran Buenos Aires.

Las celebraciones han servido además de motivo para organizar el II Congreso Feminista Internacional entre el 19 y el 22 de mayo de 2010. El objetivo de dicho Congreso fue hacer un balance del siglo XX relacionado con los avances y dificultades que experimentaron las mujeres en el mundo. La lucha continua de la mujer y sus logros son sinónimos de una verdadera independencia nacional y de una liberación social. Por lo tanto, este 2ndo Congreso tiene el mérito de celebrar a esas mujeres que abrieron el paso hacia una conciencia de necesitad de libertades de las cuales eran excluidas.

Cristina Fernández de Kirchner, presidenta en aquel momento, anuncia la decisión de nombrar a María Eva Duarte de Perón como Mujer del Bicentenario en Argentina, con lo cual tendrá su monumento en Buenos Aires. Gran mito nacional, “Evita” es un icono importante que hace el orgullo de los argentinos. Durante su discurso, Cristina Fernández explicó el por qué de esa elección: “Estoy segura de que esta mujer identifica a cualquier mujer argentina. Nadie puede dejar de reconocer el rol histórico que ha cumplido en este país y en el mundo”1, justificando así cualquier connotación ideológica o partidaria que se le pudiera reprochar. Para la presidente, Eva Perón transmitió otra imagen de la mujer gracias a su concepto de justicia social en el que luchaba por una reparación social de la posición de la mujer en la Argentina2.

La conmemoración del Bicentenario de la Independencia supo subrayar la acción que han llevado a cabo, durante dos siglos, las mujeres argentinas. En efecto, las primeras feministas argentinas apoyaban la creencia en “la mujer nueva”. Es decir, un ser que posee una naturaleza femenina maternal, moralmente superior y pacifista que podía aportar mucho en una sociedad en la que no eran consideradas como ciudadanas. En 2010, el homenaje a esas mujeres parecía importante para dar a conocer un movimiento que impulsó cambios profundos para la totalidad de la sociedad argentina, en la que tenía además en aquel momento a una mujer Jefa del Estado.

Referencias para el artículo
El movimiento feminista proletario por La Lente Violeta
Los caminos del feminismo en la Argentina: historia y derivas” por Voces en el Fénix
Exposición en la Casa del Bicentenario en 2010
Elvira López (2009): El movimiento feminista. Primeros trazos del feminismo en Argentina, ed. Biblioteca Nacional, Buenos Aires.
Informaciones sobre el Primer Congreso Femenino Internacional
1El Mundo: Eva Perón, mujer del Bicentenario de la Argentina
2Discurso de Cristina Fernández en la inauguración de la exposición dedicada a Evita

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