En español

Reseña Crítica: “Los sin papeles se rebelan en Italia”, Lucia Magi

Inmigrantes rescatados por la Marina italiana cerca de Lampedusa, en noviembre. / REUTERS

Inmigrantes rescatados por la Marina italiana cerca de Lampedusa, en noviembre. / REUTERS

(Reseña Crítica de enero de 2014)

El artículo “Los sin papeles se rebelan en Italia” de Lucia Magi, periodista romana que se ocupa de asuntos italianos para los periódicos La Tercera y El País, cuestiona la situación de los inmigrantes indocumentados en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) italianos. Este artículo fue publicado el 24 de deciembre de 2013, en la sección internacional del periódico español El País. Así la autora relata la protesta de los sin papeles e intenta analizar la situación inhumana al interior de los Centros de Internamiento de Extranjeros.

La protesta de los sin papeles en el centro de identificación y expulsión de Ponte Galeria, cerca de Roma, ha sido motivada por las difíciles condiciones de vida en los CIE italianos y por la lentitud burocrática que lleva a tiempos de espera muy largos. Además de la huelga de hambre, algunos magrebíes se han cosido la boca como signo de protesta y una chica ha intentado suicidarse.

Según la ley, los inmigrantes no deberían quedarse más de dos meses en estos centros, aunque muchos siguen siendo encerrados allí hasta dieciséis meses. Esto es lo que refiere Gabriella Guido, la activista humanitaria que ha descrito como alarmante la situación en el centro de Ponte Galeria. De hecho, el edificio se encuentra en malas condiciones, los agentes utilizan pistolas y los operadores intentan mantener la tranquilidad distribuyendo psicofármacos. Los internados se encuentran en condición de pasividad: no pueden leer y sólo tienen 3,50 euros diarios.

También los políticos italianos se han enterado de la situación al interior de los CIE, describiéndolos como “insulto para la humanidad”. Khalid Chaouki, diputado del PD (Partido Democrático) se ha encerrado en el centro de Lampedusa para enterarse de las reales condiciones de los inmigrantes. De hecho, los extranjeros viven como en un limbo: no saben cuál será su destino y ya no tienen esperanza. Según la ley, el límite máximo de permanencia en un Centro de Primera Acogida, como el de Lampedusa, es de cuatro días. Después los extranjeros tendrían que ser trasladados a otro centro para recibir asistencia o para ser identificados antes de ser repatriados. El diputado se ha quedado dentro del centro con los inmigrantes para que la opinión pública se sensibilice a este problema. Gracias a la acción de Chaouki, los inmigrantes han sido trasladados hacia Roma y Milán.

Chaouki aboga por una reforma en materia de inmigración que permita tanto el cumplimiento de la legalidad como la defensa de los derechos humanos. También la ministra de la Integración, Cécile Kyenge quiere la aplicación del ius soli en Italia y la suavización de la ley sobre el delito de inmigración clandestina. El ministro del Interior, Angelino Alfano está a favor del asunto y el Gobierno parece reflexionar sobre esta situación con mucha atención.

En este artículo informativo, la autora describe la situación de marginación que viven los inmigrantes al interior de los Centros de Internamiento de Extranjeros. Las experiencias del activista humanitaria Gabriella Guido y del diputado del PD Khalid Chaouki, ayudan al lector a comprender las reales condiciones de los extranjeros y los motivos que los han llevado a protestar. De hecho, Gabriella Guidi explica como la impresionaron las bocas cosidas de los internados. Además de esto, describe las condiciones inhumanas y las carencias al interior de estos centros. Subraya también el hecho de que se distribuyen psicofármacos a los internados para impedir posibles revueltas. El testimonio de Khalid Chaouki es fundamental para comprobar la situación del Centro de Primera Acogida más problemático de Italia. Otro objetivo del artículo es llamar la atención sobre la diferencia que existe entre la ley y la situación real. Los plazos fijados por la ley nunca se respectan y tampoco se asegura la defensa de los derechos humanos, por estas razones se necesita una reforma en materia de inmigración.

A lo largo de todo el artículo se subraya la falta de aplicación de la ley de inmigración. La autora hace referencia a todas las carencias de los Centros de Acogida y de Internamiento de Extranjeros, sin tomar muy en cuenta la situación financiera y legislativa en la que se halla Italia, que conlleva todas estas carencias.

La ley de inmigración italiana es del año 2002. Se llama ley Bossi-Fini porque fueron los ministros Umberto Bossi y Gianfranco Fini los autores, bajo el Gobierno de Silvio Berlusconi. Esta ley nunca se ha modificado desde su creación. Como se trata de una ley muy conservadora, tiene muchas fallas y restricciones en lo que atañe al ayuda para el salvamiento y la acogida de los inmigrantes.

Además, desde 2009 Italia considera la inmigración ilegal como delito y puede ser sancionada con multas entre 5.000 y 10.000 euros. Esta medida fue decidida por Silvio Berlusconi y la Liga Norte, o sea, por la parte más conservadora y xenófoba del Gobierno. Esta ley prevé que los funcionarios públicos denuncien los sin papeles. De hecho, todos los pescadores que ayudaron a los inmigrantes en la tragedia de Lampedusa (el 3 octubre de 2013) fueron acusados de violar la ley. Entonces, ¿cómo puede hacer una ley tan conservadora y xenófoba para solucionar todos los problemas que existen en los Centros de Internamiento y Acogida italianos?

La ONU también ha criticado la ley de inmigración del Gobierno italiano. En 2008, la alta comisionada de la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, ha hablado de xenofobia e intolerancia en lo que se refiere al endurecimiento de las leyes “contra la inmigración ilegal y las minorías indeseables” en Europa y, sobre todo, en Italia.

¿Por qué Italia no hace nada para cambiar el rumbo de esta situación? Modificar una ley no es muy simple para un país que en los últimos años no tiene un Gobierno muy estable. Sólo ahora, con el nuevo Gobierno de Enrico Letta (Partido Democrático), el problema acerca de la legislación sobre la inmigración se está realmente tomando en serio. De hecho, gracias a la aprobación de una enmienda presentada por el partido Movimiento 5 Estrellas, se ha hecho un primer paso para la eliminación del delito de inmigración ilegal en Italia. Más reciente es la proposición de la Ministra de Inmigración, Cécile Kyenge que pide la revisión de la ley Bossi-Fini, aunque es muy criticada por la parte conservadora del Gobierno.

Hay que subrayar también el hecho de que Italia desde siempre pide a Europa una colaboración en lo que concierne a las ayudas financieras para el salvamento y acogida de los inmigrantes que llegan por mar. De hecho, después de la tragedia de Lampedusa (Sicilia), el ministro del Interior, Angelino Alfano, ha pedido la ayuda de Europa en lo que se refiere a la recepción de inmigrantes y también un apoyo desde el punto de vista económico. Alfano ha declarado la necesidad de “la creación de una ‘task force’ para que los países del Mediterráneo formen equipos y, coordinados por la UE, puedan afrontar juntos esta delicadísima situación”. Además de esto, el Ministro pide un cambio en lo que atañe a los acuerdos de Dublín, que cargan demasiado a los países con mayor ingreso de inmigrantes. De hecho, aunque se habla de Unión Europea y de cooperación, Italia sigue afrontando sola el problema de la inmigración. Aunque Bruselas parece haber entendido la gravedad de la situación, no ha adoptado ninguna medida concreta, sino un llamamiento para prevenir futuras tragedias.

A través de Lampedusa, Italia se ha convertido en la “puerta de Europa”. De hecho, esta isla es la entrada para casi todos los inmigrantes que llegan a Italia. El artículo describe muy bien los problemas de los CIE y de los Centros de Acogida, pero no analiza las faltas de ayuda por parte de la Unión Europea o la situación legislativa del Gobierno italiano. ¿Un país que ya tiene muchas dificultades políticas, económicas y legislativas, tiene el derecho de beneficiar de la ayuda de la Unión Europea y de los otros países europeos que tienen menos inmigración y una situación económica más próspera? Italia tiene que modificar su ley en materia de inmigración, pero, al mismo tiempo, tiene el derecho de ser ayudada por la la supraestructura Unión Europea.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s