España/Historia del periodismo/Pensando el periodismo/Uncategorized

Sin Permiso

Sin Permiso es una revista de opinión en lengua española que tiene dos formatos: electrónico e impreso. El primero formato existe desde 2005, es semanal y gratuito. Se articula con una revista semestral en soporte papel creada en 2006. Cuando uno se va en el sitio web de la revista, el inglete “Presentación” enseña explícitamente la composición y la línea editorial de Sin Permiso. Su editor general es Antoni Domènech. La redacción reúne a diferentes colaboradores voluntarios, filósofos, economistas, políticos, publicistas, profesores y escritores que se sitúan en diferentes lugares del mundo (París, Madrid, Barcelona, México DF, Buenos Aires, Berlín…). Algunos de ellos hace parte de un muy completo consejo editorial. No recibe subvenciones públicas o privadas la revista. Pero, ¿cuáles son las particularidades de esta revista? ¿Cuál es su propósito?

 Portada del sitio web Sin Permiso: http://www.sinpermiso.info/


Portada del sitio web Sin Permiso

A) Una revista política internacional revolucionaria

            Sin Permiso no es un periódico convencional y con una tendencia política ambigua. En efecto, el subtítulo de la revista lo revela: “república y socialismo, también para el siglo XXI”. Así, se sitúa ya dentro de una línea política claramente expresada. En la página de presentación se dice que sigue una política socialista, comunista, sindicalista y anarquista:

“venimos de distintas corrientes de la tradición socialista, en el amplio sentido del término, que incluye a las socialdemocracias, a los laborismos, a los distintos comunismos, al anarquismo obrero y al sindicalismo revolucionario.”

Entonces, su discurso no es neutro y se sitúa dentro de un amplio abanico de movimientos de izquierda, más o menos revolucionarios, nacidos alrededor del siglo XIX y que transformaron las historias políticas del siglo XX. Paradójicamente algunas de estas tendencias políticas se opusieron entre sí, como anarquismo y comunismo o comunismo y socialismo, pero dentro de la revista se borran las disparidades y los extremos para representar un socialismo dilatado y genérico.

Sin embargo, se define la revista con más precisión, siempre en su “Presentación” como:

“(…) un proyecto político de crítica de la cultura, material e intelectual del capitalismo contrareformado, desregulado, remundializado y reliberalizado del siglo XXI.”

Entonces, la revista no es una simple fuente de información o de comentarios sobre la actualidad a través de un prisma izquierdista-revolucionario sino que se define según un real plan político crítico frente a una materia y un pensamiento capitalistas. Usa el término de “cultura (…) del capitalismo (…)”. Aquí es empleado en el sentido de la manera de vivir, de comportarse y de reflexionar el capitalismo hoy en día. Califica Sin Permiso, el capitalismo del siglo XXI con conceptos político-ideológicos como “contrareformado, desregulado, remundializado y reliberalizado”. Todos expresan la idea de una renovación del capitalismo que acentúa su poder. Remiten a la historia del capitalismo que a partir de 1927, inicia una reacción contra revolucionaria consistiendo en anonadar la doctrina y la capacidad organizada del movimiento obrero[1]. El nuevo capitalismo desplegaría un mercado liberal y mundial absoluto, no controlado por las organizaciones políticas intermedias tanto como los gremios y los sindicatos que puedan mediar. Se debilita así la democracia y se refuerzan las clases más afortunadas del mundo, vistas como los actores de la máquina económica, como se explicita en la “Presentación”:

“el poder opresor, destructor y descivilizador de los ricos, esa minoría de eternos insatisfechos, descreadores de la Tierra.”

Detrás de este ataque radical y violento contra “los ricos”, característica de un discurso socialista duro, bien se percibe una idea de caos y de decadencia con una pérdida de los valores civilizadores que permitieron la creación de una sociedad fraternal. Esta presupuesta regresión la denuncia Sin Permiso apoyándose en la autoridad suprema del marxismo y del anti-capitalismo, Karl Marx, con esta cita  de un fragmento de la Crítica al programa de Gotha:

Marx

Esta cita demuestra una vuelta al estado de esclavitud de una mayoría, propietaria de su sola fuerza de trabajo, los obreros y el proletariado, para el beneficio de una minoría, los ricos. Ahora se desplaza el discurso hacia las clases medias aplastadas por los más ricos. La meta de la revista es así trabajar y vivir sin el permiso de esta clase burgués y aristócrata. Entonces, entendemos el origen del título de la revista, que rechaza de manera violenta el sistema capitalista mundial del siglo XXI, sobre todo criticado desde la crisis económica de 2009. Su estatuto independiente de mecenas públicos o privados ilustra esta idea de libertad financiera, de libertad ideológica como lo veremos más adelante en los temas que trata. Así, pensamos que no está tan amplio el sentido del término socialista con el cual define su identidad política la revista en su “Presentación” sino radical con este “proyecto político de crítica” que se sitúa dentro de una tendencia revolucionaria, en la cual el comunismo se reconcilia con el anarquismo, y con esta referencia directa a Karl Marx y a la “dictadura” de los capitalistas. La revista se sitúa dentro de una prensa alternativa, difusora de ideas críticas y revolucionarias ante el estado social y económico contemporáneo. Pero, ¿cómo trata la información la revista? ¿Cuál es su objetivo?

B) Renovar la civilización

 Como voz de un movimiento de reunión de diferentes influencias revolucionarias que denuncian el peligro del capitalismo del siglo XXI, la revista propone unas ideas de reforma de la sociedad a través de artículos reflexivos, de diagnóstico del fracaso del socialismo y de pequeños ensayos que presentan unas alternativas socialistas y ecologistas. En efecto, Sin Permiso es una prensa comprometida para una “nueva sociedad”. Evidentemente, esta idea de renovación remite a los ideales marxistas. Pero, ¿cómo renovar esta sociedad democrática, según los valores socialistas? Es a través de “una reforma de la civilización” y de la “democracia”. Choca la democracia con las tendencias anarquistas de la revista. Sin embargo, podemos pensar que se retoma del anarquismo su ideas libertarias y de emancipación más que de abolición de Estado. La democracia debería reafirmarse con sus valores tradicionales de libertad, igualdad y fraternidad. Pero la novedad reside en la mención del valor ecologista que permitiría la reconciliación de la sociedad con la “Tierra” y con “el patrimonio natural común heredado”. Así, encontramos un deseo de reanudarse con la herencia de los padres y la naturaleza que hay que preservar. Esta idea de armonía naturaleza-hombre hace pensar en un mito griego: la edad de oro transcrito por Hesíodo.

Sin embargo, la preponderancia ecologista, puesta de relieve desde los años 1980, impera en el objetivo político de Sin Permiso. Por ejemplo, en el editorial del número 10 se teoriza una economía ecológica por Alejandro Nadal y Jordi Roca y en artículos semanales, clasificados en la temática “biodiversidad”, se denuncia el sistema agro alimentario[2] o se lamenta los incendios forestales[3]. En la revista electrónica semanal se encuentra artículos reflexivos que abarcan todos los temas: internacional, economía, derechos humanos, terrorismo, deportes… Sin embargo, en la revista semestral impresa, las secciones se aparentan más a ensayos y reseñas políticas y económicas basadas sobre todo en la crisis económica presente. Son más o menos ilustrados con entrevistas como por ejemplo la entrevista de Joan Herrera[4], intelectual catalán que lucha contra el neoliberalismo europeo. Se critica la austeridad, la privatización de las empresas y también la acción de la Unión Europea con Grecia.

No obstante, al lado de estas críticas socialistas sobre el mundo actual, se encuentra una sección titulada “Nuestros clásicos” que transcribe unos textos fundamentales de los pensadores de la izquierda. Por ejemplo, el último número de Sin Permiso, publica un texto del jurista marxista Eugeny Pashukanis titulado “El derecho internacional”. En la misma propensión, la sección “Notas y apostillas”  presenta textos más literarios y estudios sobre escritores,  libros, artistas o políticos. Notamos que estas secciones “Ensayos políticos y económicos”, “Nuestros clásicos”, “Reseñas”, “Notas y apostillas”, en la mayoría de los artículos son difíciles de leer para cualquier lector ya que abarcan conceptos de historia política, del socialismo, de las luchas revolucionarias y textos literarios teóricos. Así, hay una paradoja en el hecho de tratar la actualidad económica, social, política y cultural de manera avanzada y que se dirige a un público culto y científico. Este lado elitista no corresponde a la convicción de la revista en la cual la democracia se hace por la lucha popular. Sin embargo, comprobamos la voluntad de despertar la conciencia humana en cuanto a los abusos del capitalismo, la gravedad de la crisis económica y social que experimentamos y la necesidad de reencontrar esta fraternidad humana. ¿Un ideal comunista francamente ilusorio?

Lo que podemos observar es que si el consejo editorial de la revista admite que el socialismo falló durante el siglo XX, los ideales de base que se encuentran también en la sección “Nuestro clásicos”, como para reavivar y hacer el elogio de una memoria revolucionaria, guían el discurso político de Sin Permiso. ¿Una renovación que se funda en un pasado socialista revistado? Pues en cierta medida sí cuando se añade a los conceptos socialistas, comunistas y anarquistas la necesidad de renovar el respeto entre hombre y naturaleza.

Un ejemplo de esta unión entre lucha presente y lucha pasada se halla de manera ilustre en la portada del número 11 de Sin Permiso.

Photo Femen

Sin Permiso Berlín (seudónimo del fotógrafo), fotografía de Alexandra Shevchenko, activista y co-fundadora de Femen para la portada de Sin Permiso #11, 18 de julio de 2012

Representa a la activista  y co-fundadora de Femen, Alexandra Shevchenko. Femen es un grupo de mujeres militantes nacido en Ucrania que se dice revolucionario y escandaloso (ya que provocan en manifestaciones con sus senos nudos), y luchan para la igualdad entre los sexos, los derechos de las mujeres, la democracia y que se atacan al patriarcado, a la Iglesia, a la industria del sexo y a la dictadura. Unas ideas de esta nueva ola feminista que comparte la revista. Esta fotografía es muy simbólica. La mujer tiene los senos nudos pero pintados uno de ojo y amarillo (los colores de Femen) y el otro de rojo y negro para Sin Permiso. Estos dos colores pertenecen a la bandera anarquista, lo que revela esta recuperación por parte de la revista y de Femen de los valores de libertad extrema que encontramos en el lema del bando anarquista “Ni Dieu ni maître”, título del periódico del socialista libertario Louis-Auguste Blanqui. La corona de flores que lleva ella representa la fraternidad en los cinco continentes. Un ideal también que comparte los colaboradores de la revista. ¿La mujer sería la nueva soldadera de esta renovación social y de la democracia tal como la definen estos socialistas? Así, bien vemos la vitalidad del discurso socialista de Sin Permiso que sostiene y se identifica a las luchas modernas que revuelven la sociedad contemporánea y plantean los conflictos futuros en torno a una sociedad más justa, igualitaria y civilizadora.

Para concluir, bien comprobamos como dentro de la prensa alternativa se radicaliza los discursos políticos con este movimiento izquierdista-revolucionario amplio y crítico, que retoma ideales de ayer, universales e ideales del siglo XX y del XXI: ecología e igualdad entre los sexos. Sin Permiso, es una revista crítica y elitista de cierta manera, cuando se comprueba que en mayoría los temas tratados remiten a conceptos económicos e históricos precisos. Sin embargo, cuestiona la revista las mentalidades y el porvenir de la sociedad como muchos en la población mundial. Estas reflexiones están basadas en las luchas de los que piensan, de pequeños grupos ilustrados y contestatarios como el de los Indignados y de Femen, por ejemplo. Entonces, gracias a una reflexión sobre el pasado y la idea de renovación y no revolución, ya que falló, Sin Permiso, hace recalcar unos ideales justos de la democracia (igualdad, libertad, fraternidad) pero ¿son posibles en nuestro mundo? La revista puede ser un ejemplo de esta fraternidad con la reunión en su redacción de tendencias políticas tradicionalmente opuestas, aunque los conceptos del anarquismo o del comunismo están más sosegados. Entonces, el proyecto político de Sin Permiso nos abre ya pistas de  crítica diversificadas sobre el mundo de mañana.

 


[1]    Se puede encontrar toda la teoría de esta contra reforma capitalista en  este artículo de Anónimo, “XX siècle, siècle de la « contre-réforme » capitaliste”, Vingtième siècle, la « contre-réforme » capitaliste, en Bibliothèque Internationale de la Gauche Communiste:  http://www.sinistra.net/lib/upt/bollet/guua/guuabhobef.html#u31

[2]    Anónimo, “Las razones del maíz: cinco tesis sobre la violencia contra la soberanía alimentaria y la autonomía”, Red en Defensa del Maíz, Sin Permiso, 9 de abril de 2012.

[3]    Fernando Prieto, “Incendios forestales: el coste de no actuar. De un reino en llamas”, Sin Permiso, 8 de julio de 2012.

[4]    Anónimo, “La izquierda catalana ante el gran reto del 25N. Entrevista Joan Herrera”, Sin Permiso, 18 de noviembre de 2012.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s